La leche es nuestro jornal

El consumo consciente y transformador (CCT) ha de tener cuidado con los planteamientos de culpabilidad. La contradicción forma parte de nosotros, pero nos genera malestar y por eso nos activamos: se convierte en motor de cambio, de experimentación y transformación. Nos ayuda a detectar aquellas cosas que podemos cuestionarnos. Pero si nos lleva a sentirnos culpables se genera un sentimiento de angustia que provoca la búsqueda de un alivio rápido a esa culpabilidad, que es más un lastre que un activador.
Por otro lado, consumimos a todas horas y no se puede estar siempre pensando todo lo que haces, por eso podemos empezar por aquello que más nos motive, que tengamos un mayor acceso a alternativas, descubrir nuevas formas de vida que nos proporcionen más bienestar. Eso sí, replanteándonos la idea de bienestar como consumo material: el lema “consumir menos para vivir mejor” da en el clavo. Desde una perspectiva ecológica, la alimentación, el transporte, el uso energético en el hogar y la construcción de la vivienda representan el 70 u 80% de la huella ecológica que tiene nuestro consumo, esto puede darnos pistas.











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