En estos momentos de crisis del modelo productivista e intensivo que se ha impuesto, surgen proyectos basados en la soberanía alimentaria que significa producir local para consumir local, que están demostrando que son viables económica y socialmente. No sólo basta con dirigir la producción al consumo cercano, sino que es imprescindible que el modelo productivo sea extensivo y sostenible. En el vacuno de leche que sigue siendo el subsector más importante de Bizkaia y el que son necesarias medidas especiales para poner fin a los abandonos e intentar mantener el máximo número de explotaciones. Son necesarias medidas de desintensificación de la producción y se debe aprovechar el enorme potencial de consumo de Bizkaia. En el ovino, la trasformación y venta directa que realizan las y los pastores es una referencia a tener en cuenta. En el vacuno de carne hay que resaltar el papel que está desempeñando Erralde a favor del desarrollo de la producción autóctona de carne y demostrando como el trabajo en red (baserritarras, carniceros/as y matadero) y la aplicación de la soberanía alimentaria es posible y beneficioso para quienes producen y para quienes consumen.












